Se define como la reproducción diferencial de los genotipos de una población biológica. La
formulación clásica de la selección natural establece que las condiciones de un
medio ambiente favorecen o dificultan, es decir, seleccionan la reproducción de
los organismos vivos según sean sus peculiaridades.
La selección natural fue propuesta por Darwin como medio para explicar la
evolución biológica. Esta explicación parte de tres premisas; la primera de
ellas el rasgo sujeto a selección debe ser heredable. La segunda sostiene que
debe existir variabilidad del rasgo entre los individuos de una población.
La tercera premisa aduce que la
variabilidad del rasgo debe dar lugar a diferencias en la supervivencia o
éxito reproductor, haciendo que algunas características de nueva
aparición se puedan extender en la población, la acumulación de estos cambios a
lo largo de las generaciones produciría todos los fenómenos evolutivos.
La selección
natural forma parte de las teorías
propuestas por el naturalista británico Charles
Darwin para explicar la evolución
de las especies. De acuerdo a Darwin,
las diversas especies biológicas comparten una descendencia en común que se ha ido ramificando a través de la evolución.
En otras palabras, implica que la naturaleza “elige”
cómo se reproducen los organismos de acuerdo a sus propiedades y así favorece
la adaptación, impulsando la evolución de las especies.
Cuando hablamos de selección natural también podemos hablar de evolución.
De hecho, la teoría de la evolución de Darwin no es más que esto: plantear la
existencia de diferencias entre distintos tipos de animales y plantas para
sobrevivir tanto a corto como a largo plazo en un medio que puede presentar características hostiles.
Comparación de la teoría de LAMARCK y DARWIN
La teoría de la evolución
Es el proceso continuo de transformación de las especies a través de
cambios producidos en sucesivas generaciones,
y que se ve reflejado en el cambio de las frecuencias alélicas de una
población.
Charles
Darwin, es el padre
de la teoría de la
Charles Darwin y Alfred
Russel Wallace propusieron la selección natural como
principal mecanismo de la evolución. Actualmente, la teoría de la evolución
combina las propuestas de Darwin y Wallace con las leyes de Mendel y otros
avances genéticos posteriores; por eso es llamada Síntesis Moderna o
Teoría Sintética.
En el seno de esta teoría, la evolución se define como un cambio en la
frecuencia de los alelos en una población a lo largo de las generaciones. Este
cambio puede ser causado por una cantidad de mecanismos diferentes: selección
natural, deriva genética, mutación, migración (flujo genético), etc. La Teoría
Sintética recibe una aceptación general en la comunidad científica, aunque
también ciertas críticas.
Ha sido enriquecida desde su formulación, en
torno a 1940, por avances en otras disciplinas relacionadas, como la biología
molecular, la genética del desarrollo o la paleontología.
Es un fenómeno natural real, observable y comprobable empíricamente. La
llamada Síntesis Evolutiva Moderna es una
robusta teoría que actualmente proporciona explicaciones y modelos matemáticos
sobre los mecanismos generales de la evolución o los fenómenos evolutivos, como
la adaptación o la especiación.
Como cualquier teoría científica, sus hipótesis
están sujetas a constante crítica y comprobación experimental.




